Soy Oliver. Y soy quien hace tu web.
No una agencia con un nombre genérico, ni un equipo al que no llegas. Una persona. Cuando me escribes, te respondo yo. Cuando tu web está online y necesitas algo, sigo siendo yo.
Ni un recién llegado, ni una plantilla con un logo encima.
Empecé como producer y diseñador multimedia en ProSiebenSat.1, en Múnich, una de las grandes cadenas de televisión de Alemania, haciendo webs y web-TV para canales como ProSieben.de, Kabeleins.de y N24. En 2003 monté mi propio estudio, FRAMEONE MEDIA DESIGN, y desde entonces trabajo para clientes de toda Europa, entre ellos el grupo químico INEOS, mi cliente desde hace más de quince años. Así que no soy un recién llegado, ni una plantilla descargada con un logo encima.
Además he trabajado para clientes muy distintos, desde una cumbre internacional hasta marcas como Habanos S.A. y The Stein Group. Lo que no ha cambiado en todos estos años es el nivel. Sea una multinacional o el negocio de la esquina, el trabajo es el mismo, aquí solo que con un producto claro y un precio cerrado.
Llevo más de 20 años en España, vivo en Dénia y conozco las dos caras: lo que espera un cliente alemán y cómo se hacen las cosas aquí. Justo ahí, en medio, está mi trabajo.
Hago lo contrario de lo que has visto. Y lo hago a propósito.
He visto demasiados negocios de aquí con una web barata que no les sirve: hecha con prisa, sobre una plantilla, que no pueden tocar, y por alguien que dejó de dar señales de vida en cuanto cobró.
- Te digo el precio antes de empezar. El que te doy es el que pagas.
- Te doy una fecha real. Y si algo no se puede cumplir, te lo digo antes.
- La web es tuya de verdad. El dominio y los accesos van a tu nombre. Sin candados.
- Cuando está online, sigo aquí. Una persona con nombre, no un formulario.
No es más caro. Es lo que cuesta hacerlo bien una vez, en lugar de barato dos veces.
Escrita en su idioma, como la lee y la entiende de verdad.
Soy alemán, así que hay algo que casi nadie por aquí puede ofrecerte: tu web escrita en su idioma como la lee y la entiende de verdad, no traducida por una máquina. Sé qué busca ese cliente y qué le hace fiarse, porque soy uno de ellos. Si tu negocio vive del alemán o del norte de Europa, eso es la diferencia entre que te encuentren y que te elijan.
La tecnología es el medio. El criterio lo pongo yo.
Uso la inteligencia artificial como herramienta, para trabajar más rápido y mejor. Pero lo que de verdad encaja con tu negocio lo decido yo.